Estuvimos en semana santa 2016, y nos encantó. Muy buen gusto en todos los detalles, limpio y todo como nuevo. Lo mejor, el desayuno en la cama, en una cestita muy mona. Muy bien ubicado en el centro del casco antiguo de Marbella, cerca de todos los lados, barrio con mucho encanto. Los dueños, encantadores, nos recomendaron muchos rincones, Repetiremos seguro!

Responder